Chutneys, salsas agridulces, etc., tienen un origen oriental y definen un alimento con mezcla de sabor fuerte y dulce.
A finales del siglo XVII empezaron a conocerse en Inglaterra, a través de su comercio con la India, todas estas clases de condimentos que suelen llevar una mezcla de frutas y verduras, cocidas con azúcar y vinagre, y aromatizadas con especias.
Estamos hablando de un equilibrio de sabores que se logra con una cocción lenta y prolongada.